

El Angel de la
Independencia
Testigo silencioso de nuestro diario vivir
Por: Viridiana Moreno Araujo
El Angel de la Independencia es uno de los monumentos de mayor importancia en nuestro país. Su historia comenzó el 2 de enero de 1902, cuando el General Porfirio Díaz colocó la primera piedra de su construcción, además de un cofre dorado con monedas de la época. Finalmente, tras 8 años de trabajo, fue inaugurado el 16 de septiembre de 1910, en medio de un gran festín en honor al centenario de nuestra independencia.
La idea de construir este flamante monumento surgió durante el gobierno de Antonio López de Santa Anna, con el proyecto original de construir un zócalo de piedra con una columna corintia, coronada por un ángel, pero en la Plaza de la Constitución, lo que hoy conocemos como el Zócalo Capitalino. Sin embargo, este anhelo de Santa Anna no pudo concretarse, y fue retomado, a finales del siglo XIX, con la dirección del arquitecto Antonio Rivas Mercado.
Este monumento está sustentado por una plataforma cuadrangular, en cada uno de sus vértices aparecen figuras en bronce, fundidas en Florencia, representando la Ley, la Justicia, la Guerra y la Paz. Además, en su base se encuentran estatuas en mármol de los principales héroes de la Independencia; Miguel Hidalgo y Costilla, José María Morelos y Pavón, Vicente Guerrero, Francisco Javier Mina y Nicolás Bravo. Dos esculturas femeninas acompañan a Miguel Hidalgo y Costilla, representando la historia y la patria.
Al frente se puede ver una placa de mármol blanco con la consigna"...
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